Introducción
Las TIC, y su uso en el aprendizaje, sin duda pueden suscitar esperanza o rechazo, pero no desinterés. De hecho, es tema común en todos los foros relativos a las nuevas tecnologías y/o la educación.
Es algo a lo que no vamos a renunciar, porque nos acerca, nos asegura y nos facilita la formación y el aprendizaje. Permite eso tan deseado por muchos que es la formación continua a lo largo de la vida, así como la integración a la enseñanza de los sectores con menos recursos o con problemas de integración.
Su implantación, eso sí, necesitará contar con recursos, que si no tienen por qué ser más costosos, sí asegurar que lo que para unos puede ser engancharse a la vanguardia, para otros puede suponer una barrera (brecha digital).
Los últimos años han supuesto la irrupción de nuevos modelos de relación con la información en Internet. Así, el modelo web 2.0 está dando origen al llamado e-learning 2.0 y los dispositivos de acceso en movilidad se están haciendo omnipresentes, superando en el mercado doméstico al clásico PC. También se está introduciendo progresivamente el uso de las audio y videoconferencias, aproximando cada vez más la teleformación a la formación llamada «presencial».
Pese a los avances que han ocurrido desde principios de esta década, el e-learning aún está en una fase temprana de introducción y tiene un gran potencial, abriendo grandes posibilidades de futuro. El conocimiento de las mejores prácticas a nivel internacional nos ayuda a toda la comunidad educativa a contribuir a este progreso, en beneficio de todos, contribuyendo a una mejor capacidad de empleo y cualificación y, sobre todo, a mejorar la calidad educativa, un elemento clave para nuestras cada vez más complejas sociedades.
M.ª Soledad Clemente Izquierdo
José Antonio Redondo
Comisión de e-learning de ANEI-Asociación Nacional de Empresas de Internet





