La presentación de un libro exige, como premisas iniciales, tres consideraciones insoslayables. En primer término, su contenido, en segundo lugar, la finalidad que persigue y, finalmente, su autorÃa. Por lo que se refiere a esto último, supone para mà un profundo orgullo, como rector de la UDIMA, la calurosa acogida que las más prestigiosas instituciones educativas de formación superior de todo el mundo mostraron a la invitación cursada en su dÃa para compartir con ellos las experiencias pedagógicas a distancia más novedosas. ResultarÃa imposible mencionarlas a todas en estas pocas lÃneas, pero queda claro que a quienes integran este prestigioso elenco de Universidades volcadas en el compromiso de ofrecer una educación sin barreras ni limitaciones de horario ni de espacio, abierta al estudiante allà donde éste se encuentre y con la última tecnologÃa disponible para hacerla posible y atractiva, nos alienta un mismo propósito, que no es otro que el de prospectar la taxonomÃa de aquellas posibles herramientas valiosas o adecuadas al servicio de quienes deciden confiar su formación a una institución de educación superior no presencial.
Las dificultades inherentes a todo proyecto formativo se ven sin, duda alguna, aumentadas bajo la potente lupa de la soledad que comporta la distancia entre el discente y el docente. En tal sentido, el contenido y la finalidad de la obra que el amable lector tiene en sus manos, responde a la sentida necesidad de atemperar esas dificultades allà donde el más mÃnimo resquicio de la última y más novedosa tecnologÃa ha sido puesta en relación con cualquier idea columbrada por un profesor universitario para mejorar y hacer más sugerente, atractiva y provechosa la forma de enseñar.